Otro mundo es posible
Un poco largo pero creo que merece la pena.
No es mío, me lo han mandado al correo, en cuanto lo averiguo os lo digo.
Otra crianza y otro mundo es posible. Acusaciones y soluciones
En un mundo como el nuestro, que desprestigia la maternidad y la crianza,
parece que el cuidado de los bebés y niños es un hecho anecdótico y
aislado en la historia de la persona, que no tiene influencia más allá
de la infancia, y por supuesto ninguna relación con la sociedad.
Vivimos
como si funcionase así porque actualmente predomina una crianza
mecanizada: de biberón en vez de lactancia, de chupete en vez de
consuelo, brazos o teta, de guarderías en vez de madre, de cunas
alejadas de la habitación de los padres, de muñecos que imitan el
latido cardiaco, de hamacas y columpios varios, de cámaras para vigilar
al bebé en la distancia, de CDs de nanas o susurros, etc.
Sin
embargo, la crianza sí influye en la edad adulta y por tanto en toda la
vida de la persona, y sí determina el cómo es la sociedad. Y sus
consecuencias son de tal envergadura y profundidad que llegan a
explicar el grado de violencia que vive cada cultura.
A
pesar de otro tipo de factores como genéticos, económicos, etc. la
variable que mejor define el nivel de equilibrio emocional de una
sociedad es el tipo de cuidado que dispensa a sus niños y a las
personas de quien depende, su familia. Y nos encontramos entonces con 2
grandes grupos de modelos de crianza y de vida: violentos o pacíficos.
La
diferencia entre ellos radica en el tipo de parto, la separación
temprana madre-bebé, la existencia de lactancia prolongada o no, el
respeto a las necesidades de los niños de día y de noche, el contacto
piel con piel que se establece, el número de adultos-cuidadores por
niño, la rapidez de respuesta ante el llanto,… y en definitiva, en si
existe una crianza de apego o desapego.
Los pueblos poco
afectivos con sus crías y con poco contacto piel con piel presenta
altos niveles de violencia en la edad adulta. Sin embargo la
agresividad es casi nula entre los pueblos que mantienen un contacto
muy estrecho y continúo con sus hijos.
Los
antropología han constatado este hecho innumerables veces, pero, por si
quedaba alguna duda, la moderna psiconeuroendocrino logía también lo ha
confirmado y justificado: a menor contacto con un bebé, menos protegido
y más temeroso se siente y más adrenalina segrega su cerebro. En
cambio, a más afecto, contacto y amor, más se activan los circuitos
cerebrales de la serotonina.
Teniendo en cuanta la plasticidad
cerebral de los primeros años de vida, y cómo las experiencias modelan
la arquitectura neuronal y la personalidad del adulto, el predominio de
una u otra hormona crea individuos distintos. El contacto físico y
emocional constante con la madre (la primera fuente de amor) es lo que
asienta los sistemas cerebrales del placer y crea personas seguras,
confiadas y amorosas. Cuando el niño no recibe el afecto que necesita
se crea una cultura basada en el egocentrismo, la violencia y el
autoritarismo.
Cada
autor lo ha nombrado de forma diferente: desamparo aprendido,
indefensión, aprendizaje de la impotencia, desesperanza, sumisión, …
pero en el fondo todo es lo mismo: sufrimiento y resignación, que
determinan una actitud fría hacia el mundo y hacia los demás y que sólo
en determinadas circunstancias pueden ser revertidos.
Podríamos
creer que todas estas teorías de las hormonas y el apego sólo funcionan
con tribus remotas y no en una sociedad con mp3, cirugía estética,
hipoteca y rayo láser. Pero no es así.
Esa adrenalina y
agresividad nos define también a nosotros y explica el grado de
devastación al que hemos sometido a la Naturaleza, el injusto orden
internacional, las cifras de miseria y hambre, y la violencia entre los
países y en el seno de las propias familias.
¿Cómo hemos llegado
a esto? Aunque las explicaciones son múltiples, la más potente y
brillante (para el sistema) ha sido perturbar la relación madre-hijo
que la naturaleza ha previsto para velar por el desarrollo físico,
emocional, intelectual y social de una persona.
Atacando
el apego desde la raíz se consiguen ciudadanos vulnerables, siempre
necesitados y anhelantes de algo más, desorientados, sumisos y
dependientes de una sociedad consumista y devoradora.
Pero para
lograr una ruptura tan radical se necesita un engranaje de diferentes
actores que consigan cegar totalmente el juicio y el instinto de las
madres. Lo consiguieron. Y estas son mis 15 acusaciones:
1.
Acuso a la industria farmacéutica de haber convertido todos los
procesos naturales de la mujer en enfermedades tremendamente rentables:
menstruación, anticoncepció n, embarazo, parto, lactancia, crianza y
menopausia.
2. Acuso a la píldora anticonceptiva (y todos los
productos hormonales en general en mujeres sanas) de haber alterado
totalmente nuestro delicado equilibrio endocrino y de robarnos los
mensajes intuitivos que llegan del inconsciente con las diferentes
fases del ciclo menstrual femenino, por la relación entre ovarios,
determinadas hormonas y actividades de hemisferios cerebrales. Este es
uno de lo problemas de base sorprendentemente ocultado. Las mujeres no
se desconectan en el parto de sí mismas por primera vez, sino que
llevan años desvinculadas de la sabiduría femenina ancestral y más
unidas a un laboratorio que a su propio cuerpo.
3.
Acuso al negocio de la fecundación artificial de aprovecharse de las
mujeres desesperadas por concebir y someterlas a dolorosos, caros y
largos procesos, en vez de analizar las causas verdaderas (y
subsanables) del fracaso en los embarazos, y que nos obligarían a
replantearnos el ritmo y el estilo de vida que llevamos a todos los
niveles.
4. Acuso a la industria de la alimentación de su
macabra y eficaz estrategia para convencer a medio siglo de mujeres y
conseguir que la leche de un animal (cuyo cerebro es mucho menor que el
humano) tratada químicamente, suministrada en plástico, y por manos
frías, muchas veces, haya suplido al calor, amor y el milagro de una
teta blandita. Este triunfo económico ha significado una condena a
muerte a millones de niños en países poco desarrollados, y alto riesgo
de enfermedades, menos nivel cognitivo y desapego en los países ricos.
Ausencia de lactancia significa ausencia de oxitocina y menos
enamoramiento madre-hijo, y a partir de aquí una larga cadena de
conductas artificiales.
5.
Acuso al sistema obstétrico de haber convertido la normalidad del parto
en patología, de haberlo medicalizado hasta el delirio de 50% de
cesáreas en algunos países, de no haber respetado la extrema fragilidad
del recién nacido y de haber convertido el sagrado acto del nacimiento
en una mera extracción y manipulación de bebés.
6.
Acuso a los pediatras de haber confundido sus creencias y prejuicios
con la verdadera ciencia, de haber frustrado millones de potenciales
lactancias exitosas con falsas normas, de haber convertido en
enfermedad una pauta de sueño mamífera y de anteponer sus criterios a
las recomendaciones de la OMS.
7. Acuso a los neurólogos y
psiquiatras de sobre-diagnosticar la hiperactividad, y de drogar y
anular a una generación de niños (a pesar de los constatados y
denunciados efectos secundarios) con Ritaline/Rubifren: la cocaína
pediátrica
8. Acuso a los psicólogos de medrar a costa de todos
los errores del sistema en crianza, de no hacer honor a su nombre
(psiqué=alma) , de crear teorías que han justificado la continua
domesticación de los niños anulando el leve instinto materno que
quedaba (sobreprotecció n, falta de límites, permisividad por consentir
demasiado, malcriar, etc.), y de haber inventado una falsa
socialización temprana que no existe hasta mucho más tarde ( 6-7 años
cuando queda establecida la lateralidad cerebral).
9.
Acuso a los falsos gurús de crianza: Spock/Ferber/ Valman/Estivill y
secuaces conductistas de hacer apología de métodos de socio-tortura y
vender insensibilidad, crueldad y falta de respeto hacia los niños. Si
hubiese un Tribunal de la Haya Emocional, todos estos personajes
habrían sido condenados por sufrimiento a la Humanidad.
10.
Acuso a las feministas clásicas de haber mutilado a las mujeres
humillando nuestra feminidad y maternidad, y de haber vendido a
nuestros hijos por una falsa liberación que simplemente fue un cambio
de lugar de opresión, y que perpetuó y potenció el sistema y los
valores dominantes: masculinidad, competencia, depredación, jerarquía.
Nunca hubo ninguna revolución social, sino un continuismo con otra
cara. Sí es compatible el trabajo y la crianza, pero para eso hay que
transformar el sistema y no abducirnos a nosotras y abandonar a las
criaturas.
11.
Acuso a las revistas femeninas de fomentar modelos de mujeres
descerebradas, consumistas, siliconadas, hipersexuales que cuando
tienen hijos se convierten en madres virtuales que atienden por control
remoto a sus criaturas a golpe de Visa y continúan con su estresante
vida sin inmutarse ni un tacón.
12. Acuso al sistema educativo
de precocidad, de tener planes obsoletos que no responden a las
verdaderas necesidades de aprendizaje a través del juego y la libertad
de expresión, de fomentar la sumisión y obediencia e impedir los
procesos de pensamiento independiente y creativos que permiten
encontrar el propio camino en la vida .
13. Acuso a toda la
sociedad de ser adultocentrista y haber excluido a los bebés y niños de
la vida diaria, de infravalorar la maternidad y crianza considerándolo
una pérdida del talento de la mujer pero sí valorar a ésta como
productora dentro del sistema económico (ni como reproductora ni como
cuidadora).
14.
Acuso al estado de Bienestar de haber secuestrado la vida de los bebés
encerrándolos en guarderías tempranas que se convierten así en una
especie de "orfanatos de día" bien decorados, mientras obliga a sus dos
padres a trabajar lejos de casa para subsistir en un modelo de vida
asfixiante, de haber pasado del concepto de "se necesita una aldea para
criar un niño" a la soledad y el desamparo de 8 bebés por cuidadora, de
tener unas políticas de conciliación familiar-laboral miserables, de
ausencia de ayudas familiares decentes, y evidentemente de haber creado
una sociedad del malestar en la que según la OMS en el 2020 la
depresión será la segunda enfermedad.
15. Y por supuesto, acuso
a las mujeres de no escuchar su corazón ni su instinto, de haber
sacrificado a sus hijos para que el sistema los devore (porque ellas ya
lo estaban), de acceder a la maternidad y parto con muy poca
información y por tanto con una actitud de niñas dóciles que delegan su
papel en los demás, de no luchar o exiliarse de este injusto modelo
económico ni siquiera dentro del hogar, sino de dirigir la rabia y
frustración (consciente o no) contra sus hijos, insensibilizá ndose
ante su llanto y llamadas nocturnas, de obsesionarse por el
adiestramiento y las normas (que en el fondo les ayudan a ellas a tener
una estructura y orden y a desculpabilizarse de su abandono real), y de
centrar todas sus fuerzas en aspectos externos al hogar.
Estos
15 agentes han hecho que llevemos varias décadas con una crianza
impregnada del espíritu light de Herodes: subestimar la importancia de
satisfacer plenamente los instintos y necesidades de la infancia, y han
creado una sociedad DES-MADRADA, no amorosa, no segura de sí misma, no
empática con los demás, que es la causa del estado actual de la Tierra.
Afortunadamente
esta situación nunca ha sido 100% generalizada y siempre ha habido
pediatras, neurólogos, ginecólogos, comadronas, psicólogos, revistas,
colegios y madres y padres disidentes de la crianza oficial, que han
sufrido muchas burlas, incomprensiones y zancadillas sociales, pero que
han mantenido la luz encendida para todos los que venían detrás con los
ojos abiertos.
Ese modelo de desapego nos ha obligado a estudiar
e informarnos en profundidad (a veces más que muchos profesionales) ,
nos han obligado a citar continuamente a la OMS, a husmear en los
estudios antropológicos, a entender el efecto del cortisol y la
alteración de la amígdala, a comparar diferentes culturas, a conocer
las ayudas de maternidad del norte de Europa, etc. Pero nos han hecho
fuertes.
Y por ella, ha llegado la hora de dejar de justificar
la crianza mamífera como preferencia caprichosa personal, y de
trasmitir que es la única salida posible para el planeta. Y podemos
gritar con orgullo que las evidencias científicas, el instinto, la
historia del mundo, el corazón y la Ética están de nuestro lado.
Estamos
en un NUEVO PARADIGMA que es el de la maternidad consciente, vocacional
y amorosa en total consonancia con otras transformaciones sociales:
alimentación más sana, respeto y preocupación por el medio ambiente,
auge de las medicinas naturales y alternativas, energías verdes, nuevas
formas de espiritualidad, etc.
La pregunta ahora no es qué tipo
de crianza eliges, sino en qué tipo de mundo quieres vivir: en el
actual de niños y padres separados, dominio de la adrenalina y la
frustración, o en un mundo de oxitocina, amor, fusiones emocionales y
bienestar.
La Política tendrá que hacer sus deberes y subir el
PIB de ayudas a familias del 1'1% actual (en España) a más del 2% que
es el nivel europeo, aumentar la baja de maternidad, fomentar la
creación de espacios familiares, grupos de maternidad y ayuda mutua en
el cuidado para compensar el aislamiento y soledad de tantas familias
en nuestra sociedad, etc.
Pero las que verdaderamente debemos cambiar el estado de cosas y la mentalidad social somos nosotras: las propias mujeres.
La
mujer que gesta y trae al mundo un hijo también gesta de alguna manera
la sociedad. En su embarazo, parto, lactancia prolongada y apego con su
hijo se gesta la salud física, emocional del niño, su capacidad de
amar, de relacionarse con el mundo, su respeto a la vida, su alegría de
vivir y su dignidad. Esto es sencillamente: PODER, y, para evitar que
lo tengamos, han hecho todo lo posible por desapegarnos de nuestros
hijos, ya que los humanos criados de esta manera son sabios y no
comulgan con un modelo de sociedad basado en tantas mentiras e
injusticias.
La lactancia es el acto más subversivo contra la
sociedad actual: es gratuita, crea hijos sanos y felices, colmándoles
el estomago, el corazón, los chakras y el alma. En la lactancia hay una
parte que todavía no nos han explicado y es la LACTANCIA CUÁNTICA, la
unión entre el bebé y el Universo a través de la madre. La lactancia es
la alquimia de la vida y es la transmisora del conocimiento ancestral
de millones de mujeres a través de una cadena energética de amor. Por
ello, hay que defenderla, normalizarla y apoyar su uso como medida
prioritaria.
Ahora
parece que somos pocos, como una insignificante ola en medio del
océano, pero seremos millones, y esa ola se convertirá en un tsunami
que cuando llegue a la costa arrasará el Sistema. Los nuevos tiempos
nos acompañan.
Otro mundo es imprescindible y está al alcance de la mano con tan sólo tres requisitos: oxitocina, apego y conciencia

Hola
Este artículo se publicó originalmente en la revista gratuita y online CRIAR, página 59
http://issuu.com/meisi/docs/criar_num1
y este es el blog de la autora con bibliografía al final del artículo
http://www.elblogalternativo.com/2008/11/22/otra-crianza-y-otro-mundo-es...
Saludos
- responder
Enviado por MMar (no verificado) el Jue, 24/12/2009 - 11:49.pues bien podría ser el artículo de Laura Gutman, por el contenido hay otros artículos en su página web que hablan de la relación entla violencia y la carencia de ·contacto" madre-hijo...
- responder
Enviado por Vicky el Mar, 07/04/2009 - 20:36.Cuánta razón en todo lo que he leido.
La verdad es que yo me siento así de indignada, por culpa de esta sociedad tan estresada y del cochino dinero, tengo que dejar a mis hijos con desconocidos (aunque sólo sean unas horas y estén bien) para poder seguir contribuyendo con los impuestos que pago, a mantener este sistema que gira y gira y nos tiene atrapados a todos....
Que locura
Un beset de llet
- responder
Enviado por ROSA el Mar, 07/04/2009 - 14:34.- responder
Enviado por vero el Mar, 07/04/2009 - 12:07.hola creu
Me lo paso Natalia, a la que también se lo pasaron, ella está averiguando de quien es, en cuanto lo sepamos lo pongo.
Un beso
marta
- responder
Enviado por marta el Lun, 06/04/2009 - 19:17.Gracias por este texto, me ha gustado bastante, pero... prodria alguien decirme quien es la autora?
bso
creu
- responder
Enviado por Creu (no verificado) el Lun, 06/04/2009 - 11:17.Enviar un comentario nuevo