Los primeros 60 minutos de vida
Resumen de un texto extraído del Nº 161 de la Revista QUO:
"Si no surgen problemas apreciables, el desembarco en el mundo tampoco resulta un mar de ocio. Tres son las necesidades básicas que necesitan satisfacción: regular la temperatura (algo para lo que el organismo aún no está preparado), recibir alimento (se acabó la sopa boba vía cordón umbilical) y experimentar amor. Por suerte, la naturaleza ha previsto el dispositivo multiusos capaz de satisfacerlas todas: una madre. “Si se les deja sobre el abdomen de esta, prácticamente el 100% de los recién nacidos van reptando instintivamente, y entre los 90 y los 120 minutos han encontrado el pecho y succionan de forma correcta”, comenta Pallás. Por el camino se consigue el calor necesario para evitar una hipotermia que, si no se combate por otros medios, podría acarrear consecuencias neurológicas durante el desarrollo.
Como premio, el calostro, la primera leche, cuyos componentes nos aprovisionan de defensas y fomentan que los pulmones maduren más rápidamente en los prematuros. Un estudio de la Escuela de Higiene y Medicina Tropical de Londres (Reino Unido) ha concluido que un 22% de los cuatro millones de bebés que mueren en los países en desarrollo se salvaría si empezaran a amamantarles en la primera hora. (...)"
“Entre los primeros 30 y 120 minutos, un recién nacido se encuentra en una fase de atención más intensa y de interés por estímulos con valor social, como la voz y el rostro humanos”, asegura Miró. Por eso, cada vez más los especialistas fomentan el contacto sensorial inmediato con la madre. Si su falta se prolongara durante semanas, podría configurarse como “un factor de riesgo para niños con predisposición genética al autismo”, aclara la psicóloga.
Ese primer período de alerta y búsqueda de la interacción con la madre se debe a que el parto somete a sus dos protagonistas a un baño hormonal que propicia los lazos de amor y dependencia. El obstetra Michael Odent (Reino Unido) ha relacionado la segregación de oxitocina en esos momentos con el aprendizaje de la capacidad de amar en el bebé. Pionero en la defensa del parto natural y en un entorno íntimo, sugiere que el uso de oxitocina sintética y anestésicos impide el chute natural de hormonas y podría contribuir a distorsionar la capacidad de amar al prójimo y a uno mismo en la sociedad moderna.

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